La apuesta de los productores a los cereales de verano debe sortear los desafíos del clima y de los mercados para consolidar opciones que alternen con la soja
un informe de Blasina & Asociados, especial para el diario El Observador
La zafra que se inicia puede exhibir un comienzo de crecimiento en la producción de cereales de verano
La zafra que está empezando tiene un aspecto clave para toda la agricultura uruguaya.
Puede marcar el comienzo del crecimiento de los cereales de verano, y ese crecimiento es potencialmente crucial para la sustentabilidad de toda la agricultura y para la competitividad de la producción de carne y lácteos que precisan cada vez más de una provisión abundante de granos a un costo accesible.
Los cereales de verano tienen algunos aspectos en común. Son importantes para la sustentabilidad de los sistemas, incorporan mucha más materia orgánica a los suelos que los cultivos de soja, con los que suelen alternar, son gramíneas C4, es decir con una fotosíntesis más eficiente que las de invierno C3, y están por lo tanto recomendadas en el proyecto de manejo de suelos que se viene analizando por parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
Están siendo incorporadas por los privados que tras varios años de soja, buscan vías de protección para los suelos.Pero tienen también diferencias fundamentales, principalmente dos, una agronómica y otra comercial. Las necesidades de agua y fertilidad de suelos son mucho mayores –imprescindibles– en el caso del maíz, lo que contrasta con la rusticidad y resistencia del sorgo.Pero si en lo agronómico el sorgo lleva ventajas, el maíz tiene ventajas comerciales: además del mercado interno tiene la posibilidad de la exportación y de la comercialización forward, es decir por adelantado.
Por el contrario, exportar sorgo es un desafío que en la historia reciente se ha concretado excepcionalmente, y quien siembra no puede contar con cotizaciones por adelantado (y que hoy superan a las de trigo).Eso le da al maíz un seguro de precios, de la que no dispone el sorgo. Cuando la producción interna supera con amplitud a la demanda, el precio se cae.Con esas variables en mente es que los productores están sembrando. En el Litoral Oeste con mucho mejor ánimo tras las lluvias del comienzo de esta semana.
La Niña ha llevado a ciertas precauciones a la hora de plantar maíz, pero por ahora no hay sequía. En consecuencia, en base el excelente precio del año pasado la actual siembra es algo mayor a la del año pasado en maíz y apunta a ser mucho mayor a la del año pasado en sorgo.Las cotizaciones internacionales tuvieron un período de suba furiosa al momento de tomar las decisiones. A fines de agosto marcaron los mayores niveles de la historia en Chicago y en el Mercosur, y eso dio el estímulo necesario para que los productores diversificaran en algo sus rotaciones.La relación soja/maíz en Uruguay es 10 a uno, la mayor proporción del mundo. Las rotaciones precisan más gramíneas y la señal de precios estuvo para que eso fuera posible al menos en parte. Pero el cultivo mantiene un riesgo climático y comercial importante.
También se espera que suba la superficie del sorgo. En este caso La Niña estimula la siembra de un cultivo que es percibido como más seguro agronómicamente ante eventuales faltantes de agua.
Pero además el dinamismo del sector lechero y feedlotero dan una señal desde la demanda interna. No se puede comprender el crecimiento de la entrada de leche a las plantas industriales, de 20% este año, si no es a la luz de un aumento fuerte en el consumo de sorgo en los tambos.
Pero en la antesala de una crisis que parece ser mayor a la de 2008, cabe preguntarse si los precios de estos granos resistirán a la presión bajista que se ha instalado.Van tres meses de tendencia descendente en el precio de los granos.
El maíz en Chicago superó los US$ 300 en Chicago a fines de agosto, cayó a US$ 240 un mes después y tras una leve recuperación ha vuelto a testear los mínimos del comienzo de octubre. En las unidades estadounidenses, tras llegar a cotizar a US$ 8 por bushell de 25,4 kilos, ahora está muy cerca de caer por debajo de US$ 6. Más allá de la oferta y demanda propia del cereal, la crisis y los temores que causa es lo que está derribando los precios.
Diferencias entre 2011 y 2008El mercado maicero es la bisagra que muestra la nueva lógica de los granos en este siglo. La escasez creciente de petróleo y su sustitución con etanol son la clave que explica la lógica del grano. En la siembra de la primavera de 2008 las reservas mundiales eran de 147 millones de toneladas. A mediados de 2012 se estima que se ubicarán en 123 millones.
Con reservas menores se debe respaldar un consumo mucho mayor.El mundo consumía 763 millones de toneladas de maíz en 2008 y necesitará 90 millones de toneladas más el año próximo cuando el consumo se estima en 863 millones.En consecuencia, las reservas como proporción del consumo han bajado a nivel global de 19% a 14%.
Más agudo es el proceso en Estados Unidos, donde las reservas hace cuatro años eran 16% del consumo y a mediados del año próximo serán la mitad, un 8%.Esto llevaría a pensar que la firmeza del precio del maíz es inconmovible. Ciertamente es de los precios de materias primas con más potencial de suba. Los precios deberán dar una señal fuerte para que los farmers aumenten nuevamente la superficie sembrada.
Nuevamente se mirará con toda la atención al cultivo de Estados Unidos, principal productor y exportador mundial, que ante cualquier traspié generará una situación próxima al desabastecimiento.Pero entre 2008 y 2011 se han procesado otros cambios.
En Argentina y Brasil la soja empieza a compartir tierras con el maíz. De esa forma, la producción regional del cereal viene creciendo en forma muy importante. En la zafra 2008/09 Argentina produjo solamente 16 millones de toneladas, y puede alcanzar 28 millones en la presente zafra. Eso lo consolida como el segundo exportador mundial, detrás de Estados Unidos, que en virtud de su mayor uso de combustibles cae de 60 a 40 millones de toneladas disponibles, mientras que Argentina pasará de 10 millones hace cuatro años a 20 millones en la cosecha próxima.
También Brasil consolida una posición exportador que no tenía. Y con los altos precios surge la oferta de países emergentes como potencias agrícolas, como Ucrania, que ofrecerá 12 millones de toneladas luego de una zafra de rendimientos récord.
El mercado internacional está peor abastecido que en la primavera de 2008, pero la competencia regional será ardua, especialmente con una Argentina ávida de dólares y que tiene vías alternativas de entrada, como es la exportación de maíz quebrado, que no tiene retenciones y genera un producto barato.
Buenas noticias para los ganaderos, pero un desafío para los agricultores uruguayos que deben competir en condiciones asimétricas con el grano argentino.Argentina.La importación de maíz quebrado desde Argentina tiene creciente incidencia en el mercado de granos, donde concurren en volúmenes inéditos el trigo y la cebada forrajera. Los precios de los lácteos y la carne resisten generando un estímulo inédito al consumo local de granos.
En vísperas de la implementación de un plan de uso de suelos (se supone estará en vigencia en 2012), en el precio del sorgo se juega mucho más que la cuenta de los productores. En el caso del grano argentino, que esquiva retenciones con un proceso industrial tan simple como partir el grano, vale la pena considerar si esa es una corriente comercial leal o una competencia injusta contra los agricultores uruguayos.
El sorgo bajo la lupa.
Para el sorgo, la ventaja respecto a cuatro años atrás es contar con un consumo interno mucho más fuerte, pero la oferta de granos alternativos también es mucho mayor.
El 2012 será un año récord en uso de trigo y cebada para alimentación animal. Será difícil que se repitan los precios de 2011, cuando el grano cotizó en forma persistente encima de US$ 200/ton.
Con una cotización de trigo que empieza a ubicarse sobre US$ 190 y va bajando, la cotización del sorgo en los próximos meses será arbitrada por la del cereal panadero. Y luego, según la abundancia de la cosecha y las cotizaciones que pueda sostener el maíz se llegará a una cotización que puede ser más o menos interesante pero que con certeza será menor a la de 2011.La entrada de maíz quebrado argentino entre otros productos amenaza con generar una sobreoferta que supere a las necesidades internas.
Sin una exportación que saque fluidamente el grano –no la ha habido por volúmenes significativos casi nunca– hay productores que empiezan a dudar si vale la pena sembrar o será mejor decisión comprar el grano luego.
El área de sorgo para grano seco y húmedo podría ubicarse en 150 mil ha y de concretarse, aunque una mayoría se destine al consumo de los propios predios, el mercado estará ante un gran desafío para sostener un precio que estimule la siembra de la próxima primavera.
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