canepaguarismo positivo

La reducción de los índices de pobreza e indigencia y una importante disminución de la desigualdad social son los resultados directos de políticas tanto sociales como de empleo.

Según información en poder del Ministerio de Economía y Finanzas, de acuerdo a datos procesados por el Instituto Nacional de Estadística, la pobreza en Uruguay descendió de 18,6% a 14% en el año 2011. Asimismo, la indigencia bajó de 1,4% a 0,9%, y se registró una significativa disminución en los índices de desigualdad.

Ante este panorama, desde el gobierno se ha resaltado que ello es resultado de políticas sociales y de empleo que comenzaron a aplicarse en el gobierno de Tabaré Vázquez y se profundizaron y ampliaron en la actual administración de José Mujica.

El prosecretario de Presidencia, Diego Cánepa, aseguró que según proyecciones no oficiales las políticas sociales y de empleo estarían abarcando a un universo de 150 mil personas. La confirmación de la tendencia continua de la baja de la pobreza demuestra los “grandes logros del gobierno”, dijo. Agregó que la consolidación de políticas sociales y productivas convergen en el principal compromiso y preocupación de la administración que es “seguir bajando la pobreza en Uruguay y erradicar estadísticamente la indigencia”. Los datos que aún no fueron difundidos por el INE “confirman que no solamente el país tiene un crecimiento sostenido y sustentable, sino que las políticas logran generar una mejor redistribución de la riqueza”. Cánepa indicó que la baja de la pobreza y de la desigualdad son “pilares para  construcción de igualdad”.

“Estoy convencido de que todavía nos queda mucho por hacer para seguir bajando la pobreza hasta un dígito, pero tiene que seguir siendo el principal objetivo. No comparto una visión que se empieza a generar de que ya hemos dado demasiado a los sectores más débiles de la sociedad, aun cuando en 2004 había 34% y hoy tenemos 14% de pobreza. Hemos sido eficaces, eficientes y exitosos, ahora las políticas deben ser universales pero más focalizadas para llegar a los sectores que debemos llegar. Y porque sea 14% o 12%, aún sigue siendo muchísima gente en la pobreza en Uruguay. No se puede construir un país en dos velocidades. En el barco de la prosperidad tiene que ir todos y no solo algunos”.

En tal sentido, el director nacional de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) Andrés Scagliola, expresó que los guarismos obedecen al impacto de una serie de políticas y programas diferenciales como el incremento del Salario Mínimo Nacional, el aumento de los puestos de trabajo y diversas transferencias a los sectores más vulnerables de la sociedad.

Agregó que para reducir la pobreza han sido clave, por un lado, las políticas en relación al incremento del SMN, la Negociación Colectiva y el aumento del empleo de calidad.

En el caso de la reducción de la indigencia están jugando un papel preponderante las “transferencias monetarias focalizadas” y la búsqueda en todo el país de las familias en peor situación de indigencia”.

En este caso la salida al territorio de equipos del Mides en busca de las 60 mil familias más pobres tienen como objetivo “focalizar mejor la política alimentaria” y la “duplicación del valor de la tarjeta alimentaria para la mitad más pobres de esas familias indigentes, lo cual será clave para reducir aún más los índices de indigencia”.

Hoy la tarjeta alimentaria corresponde solo a las familias de pobreza extrema con hijos a cargo ahora, pero la misma se ampliará a todos que se encuentren en esa situación aunque no tengan menores.

“Auguramos mejores datos de la indigencia, no será cero absoluto pero una indigencia del entorno del 1% es casi cero. El margen es cada vez más difícil por eso la política de salir a buscarlos. Estamos en condiciones de reducir la pobreza a un dígito y eliminar la indigencia”, remarcó el jerarca.

Asimismo, la mejora de la desigualdad es una “acción conjunta de políticas”, tales como los Consejos de Salarios y la Reforma Tributaria, que muestran efectos de largo plazo, y reformas estructurales tales como la de la Salud.

Según Scagliola, la macroeconómica y el buen índice de inversión que experimenta el país “explican este desempeño”.

Destacó la maduración de las reformas y la continuidad de las políticas aplicadas, dijo que en el caso de la reforma tributaria y de la salud demuestran los efectos de largo plazo, “el factor tiempo es importante porque a veces nos gana la ansiedad”.

Scagliola destacó el hecho de que los indicadores de pobreza y desigualdad muestran que Uruguay alcanzó en 2011 los “Objetivos del Milenio” -compromiso de Naciones Unidas para reducir la pobreza, indigencia y mortalidad infantil–, los que se esperaba lograr en 2015. “Aunque aún resta seguir bajando los índices de indigencia”.

“Ahora tenemos que pensar en una política de integración social. La vivienda, servicios públicos de calidad, tales como salud pública, cobran fuerza para combatir la fracturación social y  revertir, entre otras cosas, que la clase media se aleje de la educación pública”, expresó.

del diario La República _ Uruguay

Categoría: Opinión

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