|
“Queremos que nos controlen y que el gobierno no esté trabado en su función de gobierno pero que, a su vez, esté controlado. Para llegar a eso necesitamos conversar porque sino es una posición de tómalo o déjalo media bruta y no es eso lo que queremos. Hay un tema de escalones, hay mucha cosa previa, mucha cosa menuda sobre la cual hay que hablar. Después, al final, lo vamos a concretar con las máximas autoridades del gobierno”, expresó.
Las declaraciones del futuro mandatario generaron rápidas respuestas por parte de la oposición. El presidente del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, dijo a El Espectador que si Mujica no participa, él tampoco será parte de las negociaciones.
En una nuevamente clara muestra de desubicación, los blancos no se han dadi cuenta de que el que manda es el jefe. Los colorados acompañaron pero sin convicción.
Y él es el que dispone con quiénes van a hablar los que están debajo y perdedores.
Quien no lo entienda... que se las banque.
Porque José Mujica descartó negociar en persona con la oposición la integración de los organismos del Estado. El futuro mandatario ratificó, ante el reclamo de blancos y colorados, que la tarea recaerá en Danilo Astori y una comisión integrada por los futuros senadores.
El presidente electo dijo este viernes que es un principio irrenunciable el contralor de la oposición en los organismos del Estado.
Mujica destacó la importancia de la participación de la oposición en estos ámbitos y echó por tierra las aspiraciones de blancos y colorados de negociar directamente con él.
Lacalle dijo, visiblemente ofuscado, que “La decisión del presidente (electo) es una novedad en las prácticas políticas uruguayas. Siempre ha sido el titular del Poder Ejecutivo el que ha negociado con los otros partidos o fracciones. En ese caso, el Partido Nacional está representado por mi persona, pero si va a ser el senador Astori, el partido nombrará una delegación de senadores para que se entreviste con el vicepresidente (electo)”, sentenció.
“Este gobierno que está terminando, lamentablemente en la historia del país, fue el único que no obtuvo control de minorías en los entes autónomos porque negó a la minoría lo que le corresponde que, por Carta Orgánica y prácticas políticas de toda la vida, son dos en cinco y uno en tres”, agregó Lacalle.
También dijo que el control no es un regalo que hace el gobierno sino lo que marca la ley.
“Van a estar y quieren estar en todos los organismos de contralor y en todas las direcciones colegiadas para estar cumpliendo con la tarea de control y eventualmente de ayuda”, añadió.
Al final del diálogo, remarcó su postura.
“Yo no. Yo me dirijo al presidente de la República. Si él dispone que no sea yo, entonces será una delegación del Directorio del Partido Nacional”, concluyó.
En tanto, en filas del Partido Colorado la visión con respecto a la decisión de Mujica es muy distinta a la expresada por el ex mandatario.
El líder del Proba, José Amorín Batlle, se mostró muy dispuesto al diálogo con quien determine el partido de gobierno.
“Nosotros estamos dispuestos a conversar con quien designe el Frente Amplio. Nosotros designaremos algunas personas para el encuentro pero veremos. Los partidos se van a reunir y verán quién va a conversar pero me parece que es natural que el diálogo se de entre quienes representen a los partidos”, afirmó.
“A nosotros esto ni nos ofende ni nos molesta; nos parece bueno que haya diálogo, que puede llegar y puede servir para que haya algunos acuerdos programáticos, como se está conversando ahora, y para que haya acuerdos para que la oposición esté controlando en los entes autónomos y servicios descentralizados del Estado”, prosiguió.
El diputado hizo hincapié en que no es bueno que la oposición no esté en el contralor del gobierno como sucedió en los últimos cinco años, y que una vez que se determine cuáles y cuántos organismos serán los disponibles, “después pesarán los votos para ocupar los cargos”.
|